miércoles, 10 de noviembre de 2010

REVOLUCIÓN, EL CRUCE DE LOS ANDES

Dirección: Leandro Ipiña.
Con: Rodrigo de la Serna, Juan Ciancio, Victor Hugo Carrizo,
Pablo Riva, Alberto Ajaka, Lautaro Delgado, Javier Olivera,
Matias Marmorato y elenco.
GANADOR DEL PREMIO SUR MEJOR VESTUARIO 2011
http://www.revolucionlapelicula.com/


Personajes Protagónicos

Tropas

Pueblo

Figurines

Ejercito de los Andes

El Ejército de los Andes fue un cuerpo militar que se conformó con tropas de la Provincia de Cuyo y restos del ejército chileno emigrado a Mendoza después de la batalla de Rancagua, contó inicialmente con 4.000 hombres y 1.200 milicianos de tropa de auxilio para conducción de víveres y municiones. Junto al Ejército de los Andes cruzaron la cordillera 10.600 mulas, pero llegaron a Chile 4.300. De los 1.600 caballos que partieron de Mendoza, sólo llegaron 510 y la mayoría en mal estado.

En enero de 1816 el Batallón N° 11 de Infantería (incorporado al Ejército de los Andes en 1815) fue elevado a regimiento con el mismo número y siendo su jefe el coronel Juan Gregorio de Las Heras.

El 21 de junio de 1816 el director supremo Juan Martín de Pueyrredón dispuso la división del regimiento en dos cuerpos, manteniendo uno el nombre de Regimiento N° 11 de Infantería y el otro fue denominado Batallón N° 1 de Cazadores, siendo su jefe el teniente coronel Rudecindo Alvarado.

En 1816 se incorporó al ejército el Regimiento N° 8 de Infantería bajo el mando del teniente coronel Celestino Vidal. En diciembre de ese año San Martín dispuso la división del regimiento en dos batallones independientes: el Batallón N° 8 de Infantería y el 'Batallón N° 7 de Infantería al mando del teniente coronel Ambrosio Crámer.

Bajo la dependencia del Regimiento de Artillería de la Patria (con sede en Buenos Aires), San Martín hizo crear dos escuadrones de tren volante.

El Ejército se dividía en dos gruesas columnas, ambas comandadas por el capitán general José de San Martín. En el cruce de los Andes, para acometer contra las tropas realistas asentadas en el actual territorio chileno, la primera debía atravesar la cordillera de los Andes por el paso de Los Patos, al mando del general Bernardo O'Higgins. La segunda columna estaba bajo el mando del general Juan Gregorio Las Heras, y debía marchar por el camino de Uspallata, conduciendo todo el parque y la artillería, cuyo transporte era imposible por el más escabroso paso de Los Patos.

Estas dos divisiones eran los cuerpos principales del Ejército. Dos pequeñas divisiones más, a manera de alas, una al norte y otra al sur de las principales, completaban el plan de campaña. La pequeña división del norte estaba compuesta de 60 infantes de línea, 70 milicianos de San Juan y una legión de emigrados chilenos, bajo las órdenes del comandante Juan Manuel Cabot. La pequeña división del sur estaba bajo las órdenes del capitán chileno Ramón Freire Serrano.

El 6 de enero de 1817 el ejército se puso en marcha desde el campamento del Plumerillo, totalizando un efectivo de 5.350 hombres en las unidades siguientes:

- Batallón N° 1 de Cazadores.

- Batallón N° 7 de Infantería

- Batallón N° 8 de Infantería

- Batallón N° 11 de Infantería

- Regimiento de Granaderos a Caballo (4 escuadrones)

- Milicias de La Rioja

- Milicias de Mendoza

- Milicias de San Juan

- Agregados chilenos

Batallón Nº1 de Cazadores. Este Batallón fue creado específicamente por San Martín para la conformación del Ejército de los Andes en Agosto de 1816. Los componentes del mismo eran los sobrantes del Batallón Nº 11. Esos sobrantes en principio iban a permanecer en la Unidad para que así el Nº 11 pudiera ser elevado a Regimiento. Lo cierto es que al ser separados en primer lugar pasan a denominarse Batallón Nº 12 de Cazadores por muy poco tiempo, ya que adquieren definitivamente su designación de Batallón Nº 1 Cazadores de los Andes el 18 de septiembre de 1816.

Igualmente el uniforme de los Cazadores de los Andes era enteramente idéntico al del Batallón Nº 11 del cual, se había desprendido.

La Tropa y los Suboficiales vestían Casaca y pantalón azul con vivos de color verde. Morrión cilíndrico tipo inglés con una corneta al frente, cordones y pompón verde.

Correaje completamente blanco.

Para los oficiales era enteramente el mismo uniforme, pero no tenía las dos bandoleras blancas, sino que una sola al estilo caballería, y charreteras en los hombros.

En lo referente al armamento: fusil y sable bayoneta para los soldados y suboficiales; y solo sable para los oficiales.

Regimiento Nº 7 de Infantería. Formado por soldados morenos esclavos libertos acompaño al entonces Coronel D José de San Martín en la expedición auxiliadora al Alto Perú, revistando después de Ayohuma a sus órdenes en él ejercito auxiliar del Perú (del norte). Combatió en Sipe-Sipe (29 de noviembre de 1811) al mando del Teniente Coronel D José Celestino Vidal, siendo desmovilizado en la Huacalera (Jujuy) en febrero de 1816, en diciembre del mismo año, va a vivir su hora más gloriosa, al integrar él Ejercito Libertador, como Batallón 7 de Los Andes al mando del Teniente Coronel D Pedro Conde (1785-1821). La ruta de los patos fue testigo del paso del 7 y la acción de Chacabuco él 12 de febrero de 1817, corona su estirpe con el escudo que hoy luce en su brazo con la leyenda: " Chile restaurado por el valor en Chacabuco", continua con la campaña al Sur de Chile, donde combate en Gavilán, Carampangue, Talcahuano. Participa en Cancha Rayada integrando la división derecha que se retirara intacta del campo de Marte y la gloriosa victoria de Maipú, formando parte de la reserva del ataque en orden oblicuo contra los realistas. Se reconoce a este Regimiento como uno de los hacedores de la libertad de Chile.

De nuevo cuando el año 1816 está marcando su ocaso, el Regimiento Nro 7 entra decididamente a constituir la aguerrida masa sanmartiniana para iniciar su destino histórico a través de los Andes, entre las largas columnas del Ejército Libertador, jalonando su magnífico esfuerzo por la alta montaña, en Chacabuco, batalla modelo consagrada y ejecutada con precisión matemática.

El tercer regimiento Nº 7 de Infantería se creo en la Asamblea General Constituyente del año 13, para el rescate de esclavos. Fue enviado al Alto Perú, intervino en la última campaña y fue diezmado en Sipe-Sipe. Disuelto en febrero de 1816, sus efectivos fueron distribuidos entre el regimiento Nº 3 y el Nº 9 del arma.

Este tercer regimiento, se uniformo de casacas cortas de paño grana, con vueltas y cuellos negros con sardinetas,, para gala; chaquetas similares para campaña, pantalones blancos, botines de paño o lona negros, gorras de suela con mangas encarnadas, escudo de metal amarillo, cordones trenzados celestes y blancos, penacho blanco con copo celeste. Los sargentos portaban alabardas de asta forrada y borlas y los granaderos llevaban gorras de pelo y casacas y botines largos. La tropa llevaba alpargatas en vez de zapatos y como abrigo un capote de paño azul. Los músicos, casacas blancas con guarnición y plumas blancas en los morriones.

El cuarto Nº 7 y definitivo fue creado en 1816 a partir de la división del regimiento Nº 8 durante la organización del Ejercito de los Andes. En el sorteo al 1º batallón del Nº 8 le toco pasar a ser el nuevo Regimiento Nº 7. Realizo la campaña de chile y la del Perú, en donde fue nuevamente unificado con el Nº 8 formando el Regimiento del Río de la Plata, desaparecido en 1824.

El Nº 7 de los Andes, se uniformo de casacas azules sin solapas, con cuello y vivos granas, faldones con vueltas blancas y sardinetas en el cuello. Pantalones azules y blancos, gorras de suela con cordones y penacho blancos los fusileros, verdes con penachos verdes y granas los cazadores, y encarnados con mangas del mismo color los granaderos. Estos recibieron además viejas casacas de artillería, por lo que sus cuellos y puños llevaban un galón amarillo. Los músicos llevaban casacas encarnadas.

Cuando se dio a los suboficiales y soldados de la artillería de Ejército de los Andes el mismo uniforme empleado por los oficiales, los antiguos uniformes de la tropa de artillería fueron utilizados para equipar a la compañía de Granaderos de Batallón Nro. 7 de Infantería. El uniforme de Ganaderos de dicho batallón se diferenció entonces del de las demás compañías por la franja amarilla en el cuello y la bocamanga, y por el pantalón sin cuchillas ni vueltas de acero.

Regimiento Nº 8 de Infantería. Fue creado en el Alto Perú pero desapareció tras el desastre de Huaqui en 1811. El segundo regimiento con ese nombre, fue creado en 1813 y desapareció tras Vilcapugio y Ayohuma en noviembre de ese año.

15 de octubre 1814. La 1° y 2° compañía al mando del capitán graduado de Sargento Mayor Don Bonifacio García, se pusieron en marcha Hacia Mendoza, dónde el gobierno las destinó para ponerse al manado del Gral San Martín.

26 de marzo de 1815 se nombró jefe del regimiento al Coronel Don Manuel Dorrego.

5 de octubre de 1816 marcharon hacia Mendoza la compañía de Cazadores del primer batallón, al mando del Capitán Don Cirio Correa, escoltando al convoy que llevaba el Gral Soler, para integrar el resto del batallón.

El 17 de diciembre, el Teniente Coronel Don Celestino Vidal entró a Mendoza con las últimas de las tropas del Regimiento que se unieron al Ejército de los Andes.

El 2 de enero de 1817 se nombró Comandante del Batallón N° 8 al Teniente Coronel Don Ambrosio Crámer y a Don Joaquín Nazar, como sargento Mayor. Se constituyó con una Plana Mayor, banda de música y compañía de granaderos 1ra, 2da, 3ra. 4ta y Cazadores. El batallón se estableció en el Campamento de Plumerillo, donde sus jefes y oficiales se dedicaron de lleno a la organización de loas unidades e instrucción de los numerosos esclavos libertos, que en calidad de reclutas se habían incorporado en Mendoza.

El batallón cruzó los Andes con el siguiente dispositivo:

El 14 de enero de 1817, 50 hombres al mando del capitán chileno Ramón Freyre franquean la cordillera por el paso del Planchón.

El 4 de febrero se encontraron frente a san Fernando, donde participa en el exitoso combate de la Vega de Cumpeo el día 9 de febrero se apoderan de Uricó y Talca al mismo día de la Batalla de Chacabuco.

El grueso del batallón cruzó los Andes por el Paso de Los Patos. La compañía de Granaderos y cazadores marcharon el 19 de enero con la división vanguardia, al mando del Brigadier Soler, mientras que el resto se puso en movimiento, al día siguiente con la división de reserva, a las órdenes de Brigadier O´higgins.

En Chacabuco intervino dividido en las compañias de cazadores y granaderos en la columna de Soler, y el resto con la columna de O¨higgins. En esta acción fue el cuerpo que mas bajas tuvo: 3 oficiales y 37 de tropa.

Acantonado en Mendoza, para el Ejército de los Andes fue fraccionado en dos regimientos el 12 de diciembre de 1816, quedando el 2º batallón como el Nº 8. En 1814, los oficiales se uniformaron de casaca azul, forro blanco, vivos y cuellos encarnados, vueltas azules y divisas de oro, centro blanco y azul, media bota, corbatín negro, sombrero elástico o gorra. La tropa de casaquilla como los oficiales, el mismo centro, botín y zapato, gorras de suela con escudo y la gorra de cuartel que usaban los otros de infantería, con el número del batallón al frente de ella. En 1816, en Mendoza se uniformaban de forma similar con la diferencia que la tropa usaba chaquetas, los vivos de los cazadores eran verdes y las gorras de cuartel eran azules con la vuelta, el vivo y la borda grana. Los granaderos llevaban morriones con mangas, cordones y penachos granas y los músicos se vestían “a la turca” de chaquetas azules con cuello y botas amarillas y pellizas granas, que habían sido de los Húsares de la Unión, con trencilla amarilla con pantalones mamelucos de brin blanco.

Regimiento Nº 11 de Infantería. Reciben su bautismo de fuego el 23 de febrero de 1814, en el combate de Cucha Cucha. Por este brillante episodio, el gobierno argentino, con fecha 8 de agosto de 1814, otorgó a oficiales y tropa el escudo: "La Patria a los Valerosos de Cucha Cucha, Auxiliares en Chile".

Casi un mes después, el 20 de marzo, repiten su acción en el combate de Menbrillar, y al producirse Rancagua (octubre de 1814) cubren la retirada del resto de la fuerza militar de Chile y del gobierno de este país, durante su retirada a Mendoza.

Luego de estos acontecimientos, la fuerza efectiva de los auxiliares supera los 200 hombres. Núcleo de tropa que da motivo para que, a propuesta de San Martín, el Director Supremo Gervasio Posadas, creara, con fecha 8 de noviembre, el Batallón de Infantería de Línea Nro 11. Algunos días después, el 23 de noviembre, es nombrado el Tcnl Juan Gregorio de Las Heras, como su jefe.

Al entrar el año 1815, el Nro 11, cuenta con la primera banda militar en el Ejército de los Andes, y un año después (enero de 1816) esta Unidad es elevada a Regimiento, con dos batallones, y Las Heras es ascendido a Coronel.

En julio de 1816, nuevamente el Regimiento 11 sufre una transformación; se desprende el segundo batallón al que se denominó Batallón Nro 1 de cazadores, título con que abrió su memorable campaña por el valle de Uspallata el día 18 de enero de 1817, cubriéndose de gloria en Potrerillos, el 25 de enero, y en Guardia Vieja, el 4 de febrero.

Los forman efectivos que habían quedado de los viejos “auxiliares de chile”, volvieron luego de la derrota de Rancagua en 1814. En enero de 1816 se ordena levantar otro batallón con la idea de elevarlo a regimiento pero finalmente se decide dividirlo en dos y que el nuevo sea denominado “Nº 12 de Cazadores”.

El Nº 11 hace toda la campaña de chile y luego la del Perú desapareciendo en el Callao den 1824.

El uniforme propuesto por el mismo Jefe D. Juan Gregorio de las Heras, consistían en una casaca derecha azul, con cuello y bota grana, un sardineta de galón de plata en cada uno de los extremos de éste. Botón blanco pantalón azul y blanco, botas fuertes sin campana, sombrero apuntando con escarapela y plumero blanco.

La tropa uno igual con la sola diferencia de llevar la chaqueta en vez de casaca, botín de paño negro en lugar de bota, gorra de cuartel en lugar de sombrero, con la vuelta de color grana y manga azul vivos blancos y borla celeste y blanca. Posteriormente recibieron gorras de parada con escudo y se determino que las gorras de cuartel tuvieran la vuelta de piel con las de la “División Auxiliar”; el tambor mayor usaría en tanto una casaca conforme a la chaqueta con forro azul.

Regimiento de Granaderos a Caballo. El 6 de Marzo de 1812 se crea a propuesta del coronel San Martin. El regimiento debía contar de cuatro escuadrones y tres compañías. Oficiales y tropas del primer escuadrón fueron elegidos especialmente por su comandante. El 2do se formo en Septiembre de 1812 y el tercero en diciembre del mismo año. El 3 de siembre de 1813 se crea el 4to escuadrón.

El 1er y 2do escuadrón parten al Ato Perú en diciembre de 1813 quedando restos en Bs As. Intervinieron en Entre Ríos, en la toma de Montevideo y en la posterior campaña contra Artigas. Llegados los otros escuadrones a Tucumán fueron incorporados a Ejercito del Norte y participaron en varias acciones. Estando allí se creo una compañía de Carabineros con uniforme particular, pero tuvo poca vida.

En 1815 el 3er y 4to escuadrón son enviados a Mendoza, donde se organizaba el Ejercito de los Andes. Recién en 1816 son enviados el 1er y 2do interviniendo todo el regimiento en la campaña de chile. En Marzo de 1817 ante la negativa del gobierno de incorporar un nuevo escuadrón, se propone a cambio la creación del escuadrón de Cazadores a Caballo del jefe del Ejército.

El primer uniforme del cuerpo, propuesto por San Martín y de corta existencia constaba de “fraque” es decir casaca, forro, pantalón, capote, maletas, chaqueta y gorra del cuartel, azules; cuelo y vueltas y vivos carmesí, chaleco y botones “cabeza de turco” blancos, casco con carrilleras o gorra (vale decir morrión) botas altas con espuela de fierro, lanzas enastadas y carabinas tercerolas.

En mayo de 1812 se informo al Teniente Coronel San Martín que por falta de paño color carmesí el uniforme se haría con cuello y bota azul con vivo grana, que es como quedo definitivamente, estas llevarían granadas bordadas de amarillo en las vueltas del faldón. Los pantalones llevaron refuerzo de cuero en la parte interna y la gorra de suela quedo de cuero forrada de paño azul con los cordones amarillos, una granada de metal al frente y el penacho alto de lana verde.

Los trompetas vestían con colores trocados es decir chaquetas granas con los vivos y vueltas azules.

La compañía de carabineros creada en 1814 se vistió con cascos de cuero forrados con piel de tigre americano, cimera de latón con crines negras, visera de cuero con filete metálico y carrileras de escama, con granada en el arranque. Llevaron pantalones y chaquetas del mismo corte y colores del regimiento y encima dolmanes de paño encarnado con guarnición negra.

En 1815 abandonaron las botas altas por pantalones a la sajona y zapatos a la rusa. En esos mismo años variaron las banderolas de las lanzas, que de blancas y amarillos por mitades, pasaron a ser celestes y blancas por cuartos.

Para el Cruce de los Andes se dieron al cuerpo, pantalones de paño negro reforzados y como abrigo se los proveyó a todos de chaquetas con piel (pellizas) de paño grana, similares a las de los Húsares de la Unión, que se llevaron de las casacas o chaquetas de cuartel. Estando el cuerpo en chile al parecer variaron las guarniciones de los morriones ya que existen provisiones de cordones y pompones azules celestes en vez de verdes reglamentarios.

Milicias de Mendoza, San Juan y San Luis.

Batallones de Cívicos Blancos y Cívicos Pardos Su organización se inicio en 1811 en Mendoza, con 2 batallones de infantería de 800 a 1000 plazas por cuerpo, uno bajo la denominación de Cívicos Blancos, por la clase a la que pertenecían en la sociedad y uniformados de chaqueta y gorra punzó y pantalón blanco.

El otro se denomino de Cívicos Pardos formado por gente de color con uniforme azul, con cuello y botamanga azul sajón.

En San Juan se organizo un batallón Cívico, un regimiento de Milicias de caballería y en San Luis uno de infantería y dos escuadrones de caballería.

En 1813, el Regimiento de Caballería de Mendoza, se componía de 12 compañías con 12 capitanes, 12 tenientes 12 alféreces, 24 sargentos, 45 cabos, 48 carabineros, 120 supernumerarios y un total de 624 plazas. La Plana mayor era de 1 coronel, 2 ayudantes mayores, 2 portaestandartes, 1 capellán y 1 cirujano. El uniforme era entonces de pantalón azul con vivo blanco, casaca azul, vuelta y collarín encarnado, solapa, vivo y cuellos blanco, penacho en elástico azul y vivo blanco; la tropa de casaca corta sin solapa y sombrero del país.

En ese año, el resto d la guarnición de Mendoza la formaban 1 compañía de Caballería de milicias y una de Alabarderos, que hacían la guardia del gobernador.

A estas dos compañías le han puesto escarapela nacional celeste con las puntas blancas. Las graduaciones que le han puesto a los capitanes es un sol en cada vuelta, al teniente uno a la derecha y al Alférez uno en su izquierda, el sargento mayor lleva dos en la derecha y uno en la izquierda, el teniente coronel dos en cada vuelta, el coronel tres y los cabos y sargentos con estrellas.

En 1816 el General San Martin ordeno que con todos los esclavos de 14 a 45 años del vecindario y la campaña se formaran dos compañías de Cívicos de Infantería a cargo del mayor Manuel Corvalan. El uniforme de estos seria de gorra y chaqueta con centro azul y vivos encarnados. Posteriormente se dispuso que la chaqueta fuese íntegramente azul, sin vivos con centro blanco.

Los cívicos de San Juan, formados por esclavos en 1816 llevaban chaqueta azul, centros blancos y gorra de manga como la del Nº1, según disponía San Martin al gobernador de La Roza.

La milicia de Infantería de San Luis vestía de chaquetas de paño azul con cuello, bota del mismo color, con vivo blanco pañuelos negros, y con las mismas divisas que el ejército. Los oficiales llevaban casacas.

Los hombres de las milicias eran paisanos reclutados, sin demasiada instrucción militar que generalmente se enrolaban voluntariamente. En la zona de Cuyo existieron muchos Regimientos de Milicias Auxiliares, tanto de infantería como de caballería e incluso algunos de artillería, pero no con la disciplina característica de un Cuerpo Regular o de Línea.

Su uniforme era bastante simple y rudimentario:

Pañuelo o sombrero de cuero de potro. Botas de potro. Camisa Blanca (Generalmente). Chiripa o bombacha de campo blanca. Poncho.

En cuanto al armamento, disponían de: Lanza con banderola con los colores patrios y sable para la caballería, y fusil o carabina, para los infantes.

Los Húsares de la Muerte. Fue un cuerpo paramilitar formado por Manuel Rodríguez después del desastre de Cancha Rayada, el 23 de marzo de 1818 en el período conocido como Patria Nueva de la Independencia de Chile.

Su uniforme era el de los húsares de Galicia, pero de color negro, con una calavera sobre dos fémures, de paño blanco, en el cuello.

Entran en acción

Las noticias de la sorpresa de Cancha Rayada causaron gran consternación y miedo en los habitantes de Santiago, todos pensaban en una nueva emigración a Mendoza o la Argentina. En aquellas críticas circunstancias apareció el popular guerrillero Manuel Rodríguez, y al grito de "¡¡Aún tenemos Patria, ciudadanos!!", volvió el ánimo a los que todo lo creían perdido y se nombró Director Supremo.

El pueblo chileno lo asoció al gobierno de la Junta Delegada que presidía don Luis de la Cruz, y en pocas horas Rodríguez organizó y armó un regimiento que llamó Húsares de la Muerte, queriendo decir que preferían morir antes de darle la victoria al enemigo. Le dio ánimo al pueblo y entregó armas a los voluntarios que se presentaban para construir la defensa de Santiago. Es el guerrillero el que domina la situación y apresta la capital para resistir a los realistas, agitando al pueblo y organizando una movilización extraordinaria. El rumor de la muerte de O'Higgins en la Batalla de Cancha Rayada corría por todas partes, y el pueblo veía como único líder a Manuel Rodríguez, el Hijo de la Rebeldía, que ahora vestía su elegante uniforme negro de los Húsares y que era acompañado por muchos de sus seguidores y amigos.

Por entonces los Húsares de la Muerte comandados por el General Sebastian "Taldo" Vega tomaban gran protagonismo y adornaban de valentía, vigor y patriotismo las calles de Santiago, sus calaveras tomaban vida y el pueblo estaba listo y dispuesto a defender la independencia de Chile.

Treinta horas después de que Manuel asumiera como director supremo, de imprevisto apareció mal herido en el Palacio de gobierno, el Director Supremo Bernardo O'Higgins. Encontrando a Manuel Rodríguez y a los Húsares de la Muerte al mando del país, conversa con Rodríguez, el cual entrega el mando y presenta a los Húsares de la Muerte como un grupo paramilitar listo para defender la capital que en unos días aproximadamente ya tendría a los realistas en sus calles, pero O'Higgins no comparte la idea de que los hombres de Rodríguez defiendan la ciudad. Lisiado después de Cancha Rayada, O'Higgins delegó el mando de las tropas patriotas en San Martín. Este las reunió en los llanos de Maipú, en las afueras de Santiago. En la batalla de Maipú, librada el 5 de abril de 1818, San Martín infligió una dura derrota a Osorio, quien optó por regresar a Concepción; los realistas ya no intentarían otra incursión a Santiago, con lo que la independencia quedaba asegurada.

Disolución del grupo

Manuel Rodríguez antes de la Batalla de Maipú, habló con los integrantes de los Húsares de la Muerte y llegaron al acuerdo de no presentarse en batalla y aguardar en Santiago, tras aquel episodio y después de la batalla de Maipú el 5 de Abril de 1818 , el escuadrón fue disuelto, ya que no quisieron participar de dicha batalla como un acto de desapoyo a O'Higgins.